No me sentia suficiente
Todo empezó cuando comenzaron a hablar de mi físico; como todo adolescente, noté como era mi cara, mi cuerpo, mis ojos, mi nariz, cosa que yo no hacía porque era una niña y solo me interesaba jugar y estar bien conmigo misma. Las personas a mi alrededor hablaban de cómo se veían mis manos, por ser muy grandes; señalaban mi cara por cómo era, señalaban mis pies por su tamaño, señalaban mi cuerpo po…